9/12/2017

La contingencia del Eros


¿Qué es lo que confirma la contingencia del erotismo en el momento en el que todo es pornográfico, incluso, sin mostrar un cuerpo que subyace del placer? La presencia del “campo ciego”, como lo diría Roland Barthes. El cuerpo desnudo de una mujer, la muerte, el conocimiento, la luz, una ofrenda de vida, a la vida misma (una promesa de vida, en la cara de la muerte).























7/04/2017

· C A Ó T I C A ·






Esta es, sin duda, la entrada más personal que haré desde que decidí que CAÓTICA nacería como marca. He sido contactada desde el pasado 31 de mayo por muchas personas con el único fin comercial de obtener algunas prendas, amuletos y objetos de la marca, gesto que agradezco y me sorprende infinitamente, pues CAÓTICA bien es sabido, es una idea que germinó como impulso creativo a partir de haberme lanzado a un vacío emocional e intelectual. CAÓTICA nació debajo de una piedra.

Soy Diana Henao, una mujer de 30 años, más radical de lo que quisiera, con cuestionamientos complejos a los que respondo con simpleza. El arte siempre ha sido el lenguaje de mi alma. A los 11 años comencé a pintar al óleo y más que la técnica, allí aprendí a amar este lenguaje y lo acogí como el mío: Monet, Klimt y Van Gogh, mis primeros amores; después a mis 15, Caravaggio y Rembrandt. Simultáneamente la música me salvó, me cambió la vida, cambió mi panorama cotidiano adolescente; el Black Metal, en su absoluta sombra y complejidad, mi segundo gran amor, hasta hoy. 

Viví toda mi adolescencia y juventud en el mismo lugar, una gran casa de los años 70 en un barrio solitario de Medellín. Mi habitación era mi pequeño palacio: oleos, lápices, libros, bitácoras, más libros, poquísima gente al rededor y música constante. Era mi mundo conocido y aún ahora, en otro espacio, ese sigue siendo el alma de cada lugar que habito. No he convivido nunca con la depresión y la ansiedad era un término ajeno a mi cotidianidad. A los 16 años comencé a curiosear la fotografía análoga como parte de mi exploración con las artes, con la que unos años después llevada por un impulso netamente racional tuve un desencuentro que terminó en destruirme el juego y volverse seria: eso me mató el amor por ella. Nos reencontramos 12 años después. 

Tengo un vacío en "el juego"; quiero decir con esto, que mi mundo creativo, lúdico, idílico, lo perdí en mis primeros 20s y allí dejé de ser. Solo existí. Esta historia infinita, para contarles que CAÓTICA, tal como siempre lo he dicho, es esa rosa que le lanzo al vacío de mi veintena, y al monstruo al que me enfrenté al final de ella, mi pequeño monstruo conocido, mi pájaro anidado en cueva, mis grandes amores, el monstruo que me habita y la cueva que habitamos juntos. CAÓTICA es esa rosa en agradecimiento al monstruo que no pudo comerme viva, parafraseando a Nietzsche. 

Me reencuentro en mi mundo con cada objeto: con cada búsqueda para llenarlo de sentido, con cada bosquejo, con la emoción de verlo, con responder cada mensaje suyo interesado en obtener el objeto final y también, emocionada, escribo que me reencuentro sabiendo que esa habitación otrora sola, está llena de "como yos".

<3

D.

INSTAGRAM: @caoticaconcept


12/30/2016

2016, la sombra.

No suelo conservar nostalgias cuando un año se termina (a lo mejor ya tengo el cupo lleno con nostalgia de años mucho más lejanos), hoy, penúltimo día del año, tampoco me siento nostálgica, sin embargo quiero aceptar que fue un año singular. El 2016 tuvo un hedor permanente a muerte para algunos, la incesable caída para otros, la pregunta existencial sobre la incoherencia para otros tantos (y para mí), la sombra, el fuego productivo de día, la ráfaga de viento que lo apagaba en la noche, el silencio, la cueva, la piedra.

Lejos de nombrarlo con angustia, lo hago con un literal vacío en el estómago por una emoción transparente: fue un año de una aguda metamorfosis. 

Si hoy observo las pocas fotografías que hice este año, me doy cuenta cada vez más  de que el método para todos es tan diverso... quiero a veces crear desde el descubrimiento y posteriormente desde el hacer, pero en mí no ocurre así (y lo acepto con profundo amor), en cambio hago, doy paso a la creación soltando riendas, juego (eso es para mí el hacer artístico), me libero y después observo qué esconde esa imagen. Y lo encuentro.  Encuentro tal cuál lo que intentaba manifestar. Esta fotografía es mi resumen del año que sucedió, deseando para el próximo permitirme la incoherencia como elemento creador y la metamorfosis.

ESPECTRO, SAL DE TU CUEVA:





(Fotografía análoga - copia análoga. Diciembre 2016)

(Conversaciones antes de dormir, juegos de preguntas entre dos mientras yo miro hacia el techo y él toca mis hombros, en el que cada uno lleno de amor va buscando cómo hundir más al otro en su propia pregunta existencial, en la pregunta que creemos que su respuesta va a darnos el brío creativo de nuevo (¡R/ inexistente!), mientras el año va pasando y yo me voy escondiendo en mi propia cueva. Un día a la vez, la cueva se hacía más pequeña y yo intentaba salir de ella para no hacerme prisionera de mi propia sombra, pero fue imposible, la sombra se me hacía conocida, mientras la luz me dejaba sin ella y eso me acobardaba.)



Feliz final y un muy feliz comienzo, amigos. <3 

D.